La experiencia de estudiar en el extranjero

Escrito por indusele 10-10-2014 en Experiencia Internacional. Comentarios (0)

Hace poco leí que una profesora de la Universitat Pompeu Fabra, concretamente Dª Carmen Pérez-Vidal, había editado un libro titulado “Language Acquisition in Study Abroad and Formal Instruction Contexts” en el que presentaba los resultados de un estudio realizado acerca de las estancias académicas de tres meses en el extranjero y sus beneficios para la habilidad en la comunicación escrita y oral.

Es evidente que estudiar en el extranjero tiene numerosas ventajas en el desarrollo de la segunda lengua (e incluso de una tercera). En mi caso, además de mejorar mi nivel de inglés, el hecho de irme a estudiar durante mi año Erasmus a la ciudad de Maribor (Eslovenia) me permitió conocer una lengua nueva como el esloveno y otra serie de culturas distintas con las que no tenía contacto.

El Erasmus no es sólo fiesta. Erasmus te permite conocer otra cultura, independizarte, madurar, aprender a desenvolverte con la burocracia (abrir una cuenta bancaria en el extranjero, matricularte en la Universidad o solicitar el Permiso de Residencia son aventuras diarias a las que tienes que enfrentarte), sumergirte en varias culturas (en la del país de acogida y en las de tus amigos Erasmus de otros países), aprender a valorar más ciertos aspectos de tu vida en España (costumbres, modo de vida, sistema educativo) y a desmitificar otros… En definitiva, ampliar tu punto de vista en más o menos aspectos; todo depende de cómo te lo plantees.

Mi experiencia personal

En mi caso, me decidí por una ciudad pequeña ya que no vivo en una gran capital y no estoy acostumbrada a las grandes distancias o a la sensación de inseguridad. Es muy importante plantearte tus objetivos desde que tomas la decisión de ir de Erasmus. Mi opinión inicial fue que quería aprovechar mi marcha para estar en un país donde hubiera un buen nivel de conocimiento de la lengua inglesa así que busqué varias estadísticas europeas y las comparé con los destinos que la Universidad me ofrecía:

El segundo objetivo era aprovechar la estancia para terminar la titulación de Ingeniería Técnica Industrial y escogí junto a mi coordinador asignaturas similares a las cursadas en España aunque con ciertas diferencias para aprovechar a adquirir conocimientos nuevos y beneficiarme de un sistema educativo distinto, más centrado en los conocimientos prácticos y en las futuras innovaciones que en memorizar teoremas o fórmulas. Siempre pensé que un examen no refleja todos los conocimientos que tengo sobre la materia así que, si había cursado en España Electrónica Básica con especial hincapié en la rama de Electrónica Analógica, en Erasmus me fui por la rama de Electrónica Digital para tener una mayor formación, más general. También cursé asignaturas nuevas que consideraba necesarias para mi trabajo como Programación o Microcontroladores. Por otro lado, también pude realizar gran parte de mi Proyecto Final de Carrera gracias a Internet ya que cada semana le envié a mi tutor en España mis avances y en alguna ocasión empleamos Skype para discutir algún punto del mismo. Todo depende del interés que tengas en aprender, en si quieres una formación más práctica o completamente teórica… también es importante hablar con cada profesor al llegar a tu Universidad de destino (en mi caso Univerza v Mariboru) y que te comente más o menos el plan de docencia que te tiene preparado. Dejar todo bien organizado te permitirá un mayor aprovechamiento de todo lo bueno que el Erasmus puede ofrecerte (a nivel formativo y a nivel extraescolar).

Por último tenía claro que después de estar tantas horas en la biblioteca y tener tan poco tiempo para mí quería disfrutar y dedicarme a uno de mis mayores hobbies: viajar. Eslovenia era un destino perfecto para ello ya que se encuentra en pleno corazón de Europa. Esto no fue incompatible con mis deberes como estudiante ya que antes de planear un viaje hablaba con cada profesor y le comentaba que quería visitar tal país y que necesitaría una semana libre, diez días… Le proponía realizar el trabajo de esa semana de “vacaciones” y entregárselo la semana anterior al viaje (aunque implicara trabajar el doble durante esos días). Y si algún día se dormía sólo cuatro horas… pues se dormían. También es importante participar en las distintas actividades extraescolares: desde el polyglot café hasta las cenas internacionales (yo llegué a trabajar de voluntaria como guía para la Embajada de España con motivo del Mes de España en los actos de la Capital Europea de la Cultura de 2012). De esa forma siempre aproveché al máximo el tiempo; aprendí, viajé y disfruté.

Conclusión

Erasmus es una gran experiencia, un privilegio que debe aprovecharse en todos los ámbitos. “El Espacio Europeo de Educación Superior defiende que la movilidad de alumnos dentro de Europa “deje de ser una excepción para convertirse en norma”. Pues estudiar fuera —y así lo recoge la página web de Educación— mejora la formación académica y las competencias interculturales y lingüísticas, además de aumentar las posibilidades de encontrar empleo.”

Así que, si no te has animado y puedes permitírtelo, hazlo. A continuación te dejo unos artículos que analizan los beneficios de estudiar en el extranjero por si aún no te has decidido. No importa donde vayas ya que seguro todo el aprendizaje lo compensa. Simplemente recuerda que son 10 meses como mucho, que pasan volando, que eres joven y que tienes que aprovecharlo al máximo porque la experiencia pasa y no volverás a vivirla.

Why Studying Abroad is One of the Best Things You Can Do for Your Career by Elspeth Brown

Erasmus: ¿cómo influye para encontrar trabajo? Por Gemma Fernández

Universitarios que han cursado la beca Erasmus: “Te abre las puertas de Europa” por Rodrigo Carretero

“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente.” Mark Twain